Editorial 03 Productos buenos de verdad: con ellos asociamos un diseño innovador, gran funcionalidad y estética, una larga vida útil. Para el grupo Hettich, esto, sin embargo, signifi ca algo más. Al fi n y al cabo, también los factores blandos poseen una gran importancia para los productos buenos de verdad. Por eso es que también pretendemos producir nuestros productos en un entorno muy por encima de la media en cuanto a seguridad, un entorno en el que no se produzcan accidentes de consideración. El camino hasta allí nos ha deparado conclusiones bastante interesantes. Asumimos nuestra especial responsabilidad por el hecho de que todos los empleados y empleadas de Hettich vuelvan sanos e ilesos a sus familias, compañeros y amigos al fi nal de su jornada. En un profundo proceso de refl exión, tuvimos que constatar que es esa, precisamente, la motivación común de cualquier empleado de Hettich alrededor del globo, para trabajar sin sufrir accidente ninguno, con independencia de sus distintas nacionalidades, culturas o religiones. Tuvimos que reconocer, a partir de extensos análisis de accidentes, que alrededor de un 80 por ciento de los accidentes no tienen una causa técnica, sino una derivada del comportamiento. Esto nos demostró que -para ser exitosos en este sector- tendríamos que apuntar a un cambio en la mentalidad de todos nosotros, a fi n de conseguir una motivación fundamental para un comportamiento seguro omnipresente. Nuestra metodología para ello desarrollada, Safety Excellence, comprende, por eso, aparte de los campos de acción de las Actividades, Organización y Conocimientos, como elemento esencial, también las actividades relacionadas con el comportamiento. En este entorno de una ambiciosa cultura de la seguridad, los productos de Hettich adquieren un valor añadido innovador invisible, que nuestros clientes saben apreciar. La seguridad no es negociable Dr. Dieter Wirths Miembro del Consejo de Dirección Hettich Holding GmbH & Co. oHG